Asakhira
Explorando territorios Patricia @révalo
Vamos siendo nuestra propia isla,
arriesgando leyendas
sobre los límites del mundo ...
                           Teresa Melo, Cuba


21.5.04  :: 17:29

Bien dice Alex Zamora que después de que Federico Vega grabó para el albúm de Big Brother Vip 3, su éxito "Qué Chido", la palabra "Chido" ha perdido todo su carácter post-revolucionario (el adjetivo es mío).

Da click aquí para leer el texto de Alex.

El "Chido" ya no es chido.
Alex Zamora


En el otoño de 1995, varios de mis amigos de aquella época emigraron a distintos lados para empezar la universidad. Una amiga hizo lo propio y entró a la universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco. Me resultó bastante extraño cuando la volví a ver los siguientes fines de semana, el hecho de que llegara con unas pequeñas salpicadas de un nuevo Caló que estaba aprendiendo con sus amigos chilangos. Un aspecto en particular fue lo que más llamó mi atención, ella había reemplazado la expresión "Padre" para referirse a algo que le gustaba mucho o que estaba bien, por la palabra "Chido".

Por supuesto que el "chido" no era lo extraño, lo raro era que mi amiga lo dijera, porque hasta ese momento, la gran mayoría de los jóvenes de esos años teníamos catalogada esta palabra como parte del caló de los albañiles, de los mecánicos y de todas esas personas pertenecientes a esos círculos laborales y sociales.

Sin embargo, y como era de esperarse, la expresión "chido" fue haciéndose cada vez más popular en el sector de los jóvenes jipiosos, los rockeros y en general, dentro de la juventud contestataria. De modo que, decir "chido", se convirtió en un emblema de cierta rebeldía, de querer pertenecer a un círculo de gente diferente, personas con ganas de mostrar su distanciamiento de la sociedad moralista y conservadora, adoptando un término antes relegado a los albañiles sin importar lo que los demás pensaran.

Es fácil notar un cambio cuando éste es repentino, pero cuando se trata de un proceso gradual, es muy difícil notarlo en el momento, se hace evidente cuando uno se detiene, mira hacia atrás y ve como eran las cosas antes. Así paso con la palabra "chido", ni yo ni nadie en realidad nos dimos cuenta cuando fue que esta expresión alcanzó sus mayores niveles de popularidad. Cuando nos dimos cuenta, ya todos la decíamos, incluso pasó a formar parte de las magníficas tres; es decir, de las frases hechas de, por alrededor de diez palabras, donde las más repetidas son Cabrón (en su modalidad de Ca'...), Güey y Chido.

Y ahí estábamos, diciendo "chido" ante cualquier situación que nos gustara, ya no nos considerábamos como buenas personas, sino como güeyes chidos. Era bonito saber que en ese momento, nosotros decíamos "chido" y el resto de la gente, en su mayoría fresas y ñoños (según nosotros) decían "padre".

Pero como cualquier éxito musical de cajón como El Gato Volador, La Golosa y ahora, La Mesa Que Más Aplauda, la palabra "chido" comenzó a prostituirse y de repente, ya todo el mundo la mencionaba, los niños y niñas fresas comenzaron a decirla entre otras cosas, para no sentirse precisamente, tan fresas.

La palabra esta ahora tan adherida a nuestra mente que ya nadie la deja de decir. Pero tengo que comunicarles, amigos míos, que a estas alturas del partido, la sobreexplotación de esta expresión ha tocado fondo, llegando así a su más desgastada era. ¿Porqué afirmo esto? Bueno, en realidad lo hago por una situación en particular; me refiero a una canción que actualmente se toca en la radio y cuyo interprete me parece que se llama Federico Vega. Hablo de esta rola llamada "Qué chido" que es la más viva muestra de que esta expresión ha tocado sus límites.

No puedo negar que el mensaje implícito en esta canción es bueno, me parece muy optimista y hasta valioso. Pero no por eso, deja de ser una composición bastante Ñoña, demasiado. El simple hecho de que se recurra al "chido" una y otra vez, es parte de la gran ñoñéz de la rola, que además, esta cantada por alguien a quien en 1995 no sólo se le hubiera hecho raro escucharla de voz de sus amigos, sino que hasta se hubiera botado de la risa y se hubiera burlado de él o ella.

Señor Federico Vega: si usted compuso esta canción lo felicito por haberle dado la puñalada final a la expresión "Chido" misma que perdió su valor, perdió el encanto que en ella encontraron en un principio, la gente que construye nuestras casa o que repara nuestros carros, y que haya perdido el símbolo de rebeldía que en ella depositaron los chicos pandrosos de la mitad de los años noventa.

No quiero despedirme sin decirles que la canción que les menciono me da hueva y hasta me provoca tristeza por la pobrecilla palabra que ni la debía ni la temía, pero así es esto, qué le vamos a hacer. Nomás no empiecen a decir "Cool" porque con todo respeto, eso si está de la verga. .

|

























Los Enlaces




Donde El Viento No Tiene Prisa



Donde Se Detuvo El Viento



Sitios de Información



Sitios para Ver, Leer
y Seguir Buscando



El Archivo



El Fondo



Servicio suministrado por FreeFind






Las Aguas

Blogs México
Bitacoras.com
Blogueratura.com



Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.






[Powered by Blogger]
Weblog Commenting by HaloScan.com
Links
Shirin Neshat