Asakhira
Explorando territorios Patricia @révalo
Vamos siendo nuestra propia isla,
arriesgando leyendas
sobre los límites del mundo ...
                           Teresa Melo, Cuba


28.10.04  :: 15:56

Soñé que estabas enfermo y yo estaba en tu casa para visitarte. Te veía guapo, risueño y con el cabello negro, largo y rizado como cuando nos conocimos; tendido como maharajá sobre un futón y cubierto con una manta roja. Me preguntabas mis planes y yo te respondía con lo que ciertamente en estos días traigo en mente, con mis dudas y mis probables... vaya, como si conversáramos normalmente.

En eso entraban a tu alcoba, un hombre, que era tu chofer, y dos mujeres que trabajaban para ti en tu casa. Los tres recién llegaban. Los tres eran muy altos y pintaban todos canas. Con cada uno de ellos me presentaste, pero sólo retuve el nombre de una de las mujeres, Odisea. Los nombres de los otros dos los he olvidado; ya ves que tengo mala memoria y encima, cómo son los sueños.

Como fueran a atenderte (copia al carbón de estos días en que tengo convaleciente en casa), les dejé solos contigo y entre tanto bajé a la cocina de tu casa que para mí era nueva. La vi toda decorada entre marrón y verde oscuro, mármol y azulejos. Me paseé frente a los largos muebles modulares, abrí el refrigerador, observé los anaqueles. La vajilla y la despensa eran abundantes, sin embargo faltaba algo. Todo estaba perfectamente guardado y no había preparada ninguna comida. ¿Dónde están?, pensé, mientras te observaba en una foto familiar donde aparecías junto a L..

Mientras miraba un juego de copas, una voz interior me dijo, ésta puede ser tu casa, sólo deséalo y al despertar ésta será tu vida. Fue impresionante, tanto que parecía posible. Observé las cosas que me rodeaban, parecía una vida próspera. Te pensé, ¡te parecías tanto al de antes! La misma voz continuó, o crees que vale la pena lo que has hecho de tu vida.

Y bueno, pues ya sabes, nací con el sol, la luna y el ascendente en signos fijos; y aunque hay quien no me considere constante, solo porque soy honesta y dudo de lo inmutable, soy perseverante y supongo que por eso decidí amanecer aquí, ex-amor mío. Pero el sueño fue tan claro, tan real, tan sentido, que me queda la duda de si una mutación así será posible.

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