Asakhira
Explorando territorios Patricia @révalo
Vamos siendo nuestra propia isla,
arriesgando leyendas
sobre los límites del mundo ...
                           Teresa Melo, Cuba


25.3.05  :: 15:16

Hace muchos años ya, en 1950, sólo dos de cada cien mexicanos afirmaban no ser católicos. Hoy día son diez. Nueve, rebate la Iglesia, que cuenta como suyos a todos los bautizados. La diferencia la hace uno. Uno que, aunque fue bautizado en la fe tradicional de esta nación, afirma no seguir perteneciendo a ella, quizás en un verdadero acto de apostasía.

Sin embargo, a pesar de que la tendencia es a que diminuya, somos el segundo país en población católica (89 millones), superados sólo por Brasil (140 millones) y aún con ventaja sobre USA (61 millones).

Eso sí, sólo una mitad de dicha población cumple al menos el precepto de asistir a misa los domingos; mientras que la otra mitad sólo practica las fiestas de guardar: navidad, semana santa, bodas, primeras comuniones y bautizos. Pero como aquí la práctica no obsta para la filiación, qué importa la displicencia. Displicencia que se observa en la soledad de las iglesias (que por lo demás así son más bellas y frescas) y en una fuerte crisis vocacional (que vacacional, nunca).

La cosa es más o menos así: para cada seis mil quinientos ciudadanos de este tan católico país hay un solo sacerdote y dos monjas; mientras que en nuestro vecino país (USA) el número per cápita de los servidores de la institución religiosa es cuatro veces mayor y en Italia hay un sacerdote por cada mil. Al menos esa es la situacion actual, pues ellos, al igual que todos los demás episcopados en el mundo, se quejan de que faltan jóvenes que se preparen para sustituirles.

La situación mexicana no es muy distinta a la de España ni a la de otros países latinoamericanos, donde la gran mayoría se sigue identificando como católica, pero la institución se debilita.

Sólo en Asia, en África y en USA la Iglesia gana adeptos, en este último país gracias a los inmigrantes, y en éstas dos últimas regiones a pesar de las acusaciones por delitos sexuales que pesan sobre sus sacerdotes: en el caso de USA sobre el 10% de ellos y en el caso de África sobre muchos misioneros. Es notable también la importancia que reviste al episcopado norteamericano a pesar de representar a muchos menos católicos que el mexicano. Es tanta que Norberto, nuestro gallo, no ha sido invitado al Vaticano esta Semana Santa a oficiar misa en sustitución del Papa y en cambio sí, un cardenal norteamericano.

Sin servidores de la Iglesia, ¿qué va a ser de ésta? ¿Qué va a ser de la religión que profesan los pueblos? ¿Qué va a ser de los pueblos? ¿Será una nueva institución la que agrupe a los que sigan interesados en practicar el catolicismo? ¿Es catolicismo?

De las tradiciones y ritos ya sabemos. Si las tradiciones no sirven a un dios, sirven a los hombres y cuando ni a éstos les sirven, quedan en el olvido; a menos de que se les halle un nuevo significado y éste, cuando mejor, será estético.

A mí me gustan muchas de las tradiciones religiosas (de hecho de lo que deseaba hablar era de los altares de Viernes de Dolores, pero como me perdí entre estadísticas hablaré de él otro año), pero lo cierto es que me entusiasman por hermosas, por ceremoniosas y porque hacen especial una época. Como ahora que ha sido cuaresma y se come pescado; o estos días en que se come mole con romeritos y tortitas de camarón.

Conforme perdemos el sentido religioso y el sentido mágico, se pierde con ellos la esencia ritual de las ceremonias. Permanece su sentido social, que es blanco fácil de la estrategia comercial que por ahí logra convertirlas a sus propósitos. Pero también queda lo sensible.

Queda el olfato y pienso en el incienso; los oídos, y pienso en La Pasión según San Mateo; queda la vista y pienso en los mantos morados, en los cristos de madera, en las velas y en los altos techos; queda el tacto y me percibo un cuerpo dentro un espacio sagrado; y queda el gusto y ya me voy ... que yo lo que no pierdo es el antojo.


Ahí les dejo el enlace a estas imágenes y a estas cartas de lo que fue tras la Revolución en México, la Guerra Cristera, que tienen días dándome de vueltas en la cabeza. ¿Qué otro pueblo "moderno" ha llegado a la guerra civil como nosotros, por ejercer su culto?

|

























Los Enlaces




Donde El Viento No Tiene Prisa



Donde Se Detuvo El Viento



Sitios de Información



Sitios para Ver, Leer
y Seguir Buscando



El Archivo



El Fondo



Servicio suministrado por FreeFind






Las Aguas

Blogs México
Bitacoras.com
Blogueratura.com



Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.






[Powered by Blogger]
Weblog Commenting by HaloScan.com
Links
Shirin Neshat